Ya estamos en fiestas en el cercano barrio de San Antón, cuya Ermita ya quedó fotografiada en mi publicación “ANDANDO MURCIA” y que se halla justo enfrente del Jardín de la antigua Fábrica de la Seda.
Los puestos con los típicos “roscos del Santo”, los colgantes con su figura, y un sinfín de pequeños juguetes, globos, chucherías, etc. que tanto llaman la atención de la chiquillería (antes mucho más).
El próximo domingo habrá la bendición a los animales y actuaciones musicales, pasacalles, cohetería y procesión nocturna con intervención cada año de algún coro.
Dice el refranero: “San Antón saca a las viejas del rincón” y “Por San Antón a las 5 aún hay sol”, significando que se sale con ganas del rincón de la casa a disfrutar de las caricias del sol que cada día va avanzando su presencia.
En mi infancia viví muy cerca de la Ermita y allá por el principio de los años 40, montaron en estas fechas una tablado (nunca mejor dicho de tablas) sobre el que amenizaba a los vecinos una banda de música, pues bien por el entramado que sustentaba el piso del tablado jugueteábamos los niños sorteándolos, y sucedió que se vino abajo atrapándonos a algunos teniendo que ser trasladados a los Hospitales en el transporte público más usual de la época las célebres “tartanas”, con la consiguiente alarma materna en búsqueda de los hijos.
PLAZA DEL CARDENAL BELLUGA

Vista actual de la Plaza del Cardenal Belluga mirada desde la Fachada principal de la Catedral de Murcia. A la izquierda el Palacio Episcopal y al fondo el Edificio Moneo, cuyo diseño está muy controvertido por su atrevimiento arquitectónico dentro de un entorno meramente religioso.
A mi me gusta en primer lugar porque no se trataba de competir con lo histórico; segundo porque me recuerda al tipo de antiguos edificios columnados; en tercero porque el material usado en su construcción ( arenisca murciana ) le da una luminosidad y amplitud espacial a la plaza; en cuarto porque al eliminar la fuente del centro de la misma, sustituida por ese dibujo de trazos blancos en el pavimento en forma que a mí me sugiere el estallido de una palmera de los fuegos artificiales le acompaña adecuadamente.
El único “pero” que lo encontré incómodo desde el primer momento, es porque me recordara al Palazzo della Civilitá Italiana de la época de Mussolini.
Se encuentra circundada por los siguientes edificios

Palacio Episcopal

Imafronte de la Catedral

Edificio Moneo y Palacio
La plaza hasta llegar a su estado actual pasó por las siguientes vicisitudes: Derribo del anterior Palacio Episcopal que se hallaba enfrente de su actual emplazamiento y edificación del nuevo, previo traslado del Adelantado Mayor del Reino (el marqués de los Vélez) de su palacio para construir sobre el mismo.
Fue abierta definitivamente en 1759 pasando a denominarse Plaza del Palacio, para cambiar su nombre por el actual de Plaza del Cardenal Belluga al ser erigida su estatua en el centro de la misma en 1885 (en memoria de la eminente figura del Cardenal de la Iglesia y Virrey de Murcia y Valencia).
A partir de este momento pasó por diversas vicisitudes tales como hacer primero un jardín, más tarde jardín con templete, jardincillo y fuente, estatua del Cardenal y espacio totalmente libre.






Finalmente en 1995 se hizo otro diseño de la misma para dejar todo el espacio absolutamente libre, con lo cual la estatua se trasladó a los jardines de detrás del palacio que dan a los jardines del Arenal como queda reflejado en esta vista.

IMAFRONTE DE LA CATEDRAL
Este Imafronte de la Santa Iglesia Catedral de Santa María es un claro exponente del estilo barroco que sustituyó a la antigua fachada de estilo renacentista, que tuvo que ser demolida en 1732 debido a la preocupante falta de firmeza de sus cimientos debilitados por las continuas riadas y terremotos.
Del diseño y ejecución de esta nueva fachada se encargó Jaime Bort entre los años 1737 y 1754 que para su realce recurrió a utilizar diferentes materiales y colores de piedra (blanca, gris y verde).
La policromía lograda y la distinta profundidad de los elementos arquitectónicos producen un contraste de luces y sombras (zonas claroscuras) con el consiguiente efecto de continua evolución a lo largo del día en función de la iluminación recibida.
Se trata de una gran fachada a modo de un gigantesco e impresionante retablo compuesto por una base arquitectónica ricamente complementada con figuras escultóricas y formado por 3 cuerpos y ático con la siguiente composición:
El primer cuerpo tiene tres puertas, siendo la puerta central llamada Puerta del Perdón que se abre solo en las grandes solemnidades, la de la derecha Puerta de San José o del Cabildo y la de la izquierda Puerta de San Juan 0 del Concejo.
Sobre la puerta central hay una hornacina interior que contiene un grupo escultórico con la Coronación de la Virgen por parte de Dios Padre, teniendo a sus pies 2 ángeles niños y a ambos lados los arcángeles San Rafael y San Gabriel.
Entre los intercolumnios figuran las de los 4 hermanos santos cartageneros San Leandro y San Fulgencio a la izquierda y Santa Florentina y San Isidoro a la derecha.
En el segundo cuerpo por encima de los arcángeles y sobre su cornisa se hallan las esculturas de San Patricio (patrono de la ciudad) y San Lorenzo Justiniano portando una cruz.
Entre los intercolumnios aparecen San Fernando con las llaves de la ciudad y San Hermenegildo (que parece ser que también era de Cartagena).
Encima de este cuerpo hay una gran ventana destaca la Cruz de Caravaca.
El tercer cuerpo está compuesto por un gran casquete de bóveda en el que en altorrelieve domina sobre todo el conjunto arquitectónico la Asunción de la Virgen.
Y por fin culmina esta joya del Imafronte el emblema de Cabildo representado por un jarrón con azucenas.
