LA BRAGUETA DE SANTO DOMINGO
ANECDÓTICO:
En el libro TEMAS MURCIANOS por Alberto Sevilla Pérez, se cita que a la Calle Enrique Villar que va desde la plaza de Sto. Domingo hacia la Universidad, debido a su estrechez se la conocía irónicamente como “La bragueta de Santo Domingo”.
LA BOA DE ANTÓN CERRICHE – 1º – 1899
PODA DE REJUVENECIMIENTO

Esta poda tan fuerte en el jardín frente a mi casa por razón de seguridad, me ha evocado cuando estudiaba los distintos tipos de poda en función de los resultados que se pretendían obtener.
Y a uno de ellos similar a este – pero en viejos frutales – se le denominaba “poda de rejuvenecimiento”, con el objetivo de eliminar gruesas ramas y brotes improductivos llamados “chupones” que robaban nutrientes al árbol en detrimento de la cosecha.
Al llevarla a cabo brotaban nuevos vástagos que alimentando adecuadamente al frutal lograban obtener abundantes y excelentes frutos. Y no he podido por menos, que encontrar similitud con la evolución de nuestra situación política.
LA BOA DE ANTÓN CERRICHE 2º – 1899
LA BOA DE ANTÓN CERRICHE 3º – 1899
De mi biblioteca familiar (1899)
A mí me pasa una estrá
y me atosiga una pena
que me están rollendo el arma
y no puéo echallas juera.
Y no pruebo la comía
ni en er bancal, ni en la mesa,
y anque me rinda er trebajo,
cuando me echo en la pajera
me dá una africión ar pecho
y un pavor a la caéza,
que allí me esjarro a llorar
como un zagalíquio é teta.
Ya no me dan armonía
ni la burra, ni la cherra,
ni er caliche, ni los bolos,
ni er baile, ni las comedias.
Yo tengo una puncha aentro
que la probe é su zagala
y un rejalgar en la lengua
y un busano que me roe
y una esazón y una esa,
que cuarquier noche me acuesto
y pué que no arremaneja.
¡ Y tuiquio por una asquife
de vieja ! ¡ Malaya sea !
por la tía Faca Espigares
que paéce una sangrijuela,
con er arma arrobiná,
y no tié más cosa güena
que la probe é su zagala,
la probe de Mari-Pepa,
que vive como henchizá
iguar que paloma témida
enjaulaiquia en las cuatro
paéres de su vivienda;
que no sale como enantes
á platicar a la cieca;
que no ascucha mis palabras
y que se va a gorver ética
de tanto como su máere
la esazona y la arreprieta
pa que ni me de ér salúo
ni sarga siquiá a la puerta.
Ella no vá á un esperfollo,
ella no sale á la era
ni se asoma al cornijal
pa verme pasar la senda
y a mí me se pone un núo
en la campanilla mesma
que no he tomao ya un camino
por no armar una tragedia…
……….. Continuará (sic).
José Frutos Baeza 1899.
BANDO DE LA GÜERTA. (RIFERENTE A LOS POLÍTICOS) -1935
De mi biblioteca familiar (Año 1935)
Quiero que tuíquios sepáis
qu´en el partío del Ral,
en polética no quiero
manque sea Concejal
que se rillan der Carlista
de la Cea ni el Raicál
ni der Moreno er Garbache
ni de la C.N.T.A.;
ya que ca uno con lo suyo
bastante lleva, ¡¡ puñal !!
qu´al fin y a la prepartía
no ha e servirles de ná
porque alluego toa la gente
s´arrima al que manda más.
……………..
Guestro Arcarde que sus quiere
EL TIO PACO ZALEMÁN
Francisco González Alemán
EL RÍO – 1935
De mi biblioteca familiar (1935)
EL RIO
Embrujado reptil de piel de plata
que, desde Andalucía al mar latino,
en caprichosos giros se desata
entre el verdor risueño del camino.
Cuerpo de luz de arroyo cristalino,
hijo de alucinante catarata,
que al cruzar por el Valle levantino
va inundando de amor cuanto retrata.
Río Segura, acariciante y quieto
como la sinfonía de un soneto;
bravo y cantor, cuando el azud lo altera.
Y rico en el temblor de sus cristales
al reflejar los áureos naranjales
que enjoyan el tapiz de su rivera …..
Leopoldo Ayuso
INSTITUTO LICENCIADO FRANCISCO CASCALES
Este edificio construido en 1755 fue parte de una serie de fundaciones construidas bajo los auspicios del Cardenal Belluga que en este caso se destinó a albergar el Colegio de Teólogos de San Isidoro.
La fachada que contempla la portada es la posterior que da hacia el río es la artísticamente más importante, la otra que es la principal es más austera y sobria y es colindante con la Iglesia de San Juan de Dios y el Conservatorio de Arte Dramático y Danza (antiguo Seminario de San Fulgencio).

Fachada principal con su portada y balcones de cantería tallada y el resto de ladrillo visto adjunta a la Iglesia de San Juan de Dios, que muestra a los lados de su balconada los escudos de Felipe II y del Cardenal Belluga
El edificio forma parte del conjunto de edificaciones del último barroco murciano, que conforman la cornisa sobre el río Segura abarcando al Palacio Episcopal, la antigua Cárcel Eclesiástica, el Seminario de San Fulgencio (hoy Escuela de Arte Dramático y Danza) y el Hospital e Iglesia de San Juan, junto a los edificios civiles de las Casas Consistoriales, el Mercado de Verónicas, la Convalecencia, el Cuartel de Garay y la Audiencia.

El Licenciado Francisco Cascales fue uno de los murcianos más ilustres del Siglo de Oro habiendo nacido en 1555 en el barrio de San Andrés, cerca de la acequia la Aljufia, habiendo luchado en su juventud en los Tercios de Flandes y conocido a Lope de Vega y Saavedra Fajardo, llegando a ser un gran humanista, politólogo, escritor e historiador y obteniendo la Cátedra de Latinidad y Retórica del Seminario de San Fulgencio.
Como dato anecdótico el Concejo de la ciudad le encargó realizar una Historia de Murcia, pagándole con una tasa que el Concejo puso a todo el pescado que se vendiera en la ciudad.
Vivió entre 1555 y 1642 y sus restos parece que fueron enterrados en la Iglesia de Santo Domingo, aunque aún no hayan sido hallados.
Vemos seguidamente las imágenes correspondientes a los principales elementos arquitectónicos del interior.

Vista de la entrada por la fachada posterior, como todo el edificio de ladrillo visto y su portada y balconada de cantería tallada

Bello patio interior

Esta fotografía nocturno permite apreciar el claustro que rodea al patio, compuesto por bóvedas soportadas por arcos apoyados en pilastras de ladrillo base del edificio de tres plantas

Pasillo de la planta baja que circunda el perímetro del patio y da acceso a las planta superiores a través de bellas escaleras de mármol


Dos aspectos del Salón de Plenos

Otra vista del Salón de Plenos mostrando su antiguo artesonado

Acto de entrega de Diplomas en el patio central
TRISTEZA – 1935
De mi biblioteca familiar ( 1935)
TRISTEZA
Madre no me diga usté
que me ponga clavellinas,
ni las tumbagas de plata
ni el armador con puntillas,
que las penas que yo tengo
no son para andar florida.
Tornóse para mi, triste
hasta el claro sol del día;
solo descansa mi alma
cuando en la noche tranquila
amantes los ruiseñores
lo mismo que yo suspiran.
No me pondré yo claveles
sino “alábega” amarilla,
o algunas flores de muerto,
como lo está el alma mía.
Quiero llorar porque es dulce
sentir arder las mejillas
con el mismo intenso fuego
en que está el alma encendida;
¡ y que suerte si mi llanto
lo lleva la dulce brisa
a aquel soldado del rey
que causa las penas mías !.
Era menester que fuera
mi pecho de piedra viva,
para que estando él ausente
me ponga yo clavellinas.
Así, con los ojos húmedos
una muchacha decía
a su madre cariñosa,
que miraba pensativa
como estrujaba en sus manos
un ramo de clavellinas.
José Martínez Tornel.